Naranja mecánico: Max Verstappen campeón de Fórmula 1 - Matanza Noticias
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En una definición apasionante

Naranja mecánico: Max Verstappen campeón de Fórmula 1

La cara sonriente de Max Verstappen es la del campeón del mundo de Fórmula 1, pero parece la de un jovencito holandés de 24 años feliz porque el padre le dio las llaves del auto para ir a bailar.
La bandera de Holanda, el puño en alto, símbolos de un joven que llegó a campeón de f1.

La bandera de Holanda, el puño en alto, símbolos de un joven que llegó a campeón de f1.

A puro temperamento, con una mezcla de temple y atropelle, se atrevió a arrebatarle de las manos el título nada menos al heptacampeón, el dueño absoluto de todas las estadísticas de la historia de la categoría.


El rápido repaso sirve para mostrar que las cosas no resultaron fáciles. Ni siquiera en el inicio, el fin de 28 de marzo en el Circuito Internacional de Baréin, Sakhir, cuando hizo la pole, pero la carrera se la llevó, como casi siempre en los últimos años, Lewis Hamilton. Verstappen fue segundo y venció en la segunda fecha en Emilia-Romaña para empezar a declarar que su candidatura iba en serio. Hamilton se quedó con España y Portugal, Verstappen se adueñó de Mónaco, Francia, Austria, en la mejor etapa para él del torneo con victorias muy contundentes. Solo se interpuso en su saga triunfal su coequiper en Red Bull, Sergio “checo” Pérez en Azerbaiyán. El holandés marchaba puntero y parecía que nada lo detenía pero llegó el 18 de julio y Hamilton pisó fuerte en su casa y se quedó con el Gran Premio británico. En Hungría Esteban Ocon sorprendió con su Alpine, Hamilton fue segundo y volvió a descontarle. El joven Max respondió ganando en Bélgica y en su casa, los Países Bajos, para deleite de un autódromo vestido todo de naranja mecánica. A esa altura la combinación de piloto y auto parecía imparable. El trabajo del equipo Red Bull desde lo mecánico y en los boxes era el soporte justo para que Verstappen hubiese desplazado del favoritismo al eterno candidato de la última década.

Fue justo cuando aparecieron las dudas en la escudería motorizada por Honda y el mejor momento para Mercedes y Hamilton. Empezó a limarse la diferencia. Daniel Ricciardo ganó en Monza, Lewis y Max hicieron el 1-2 en Rusia y nuevamente Verstappen se ubicó delante de su rival en Turquía, aunque segundo detrás de Bottas. El paso por América dejó triunfos de Verstappen en EEUU y México, pero luego Hamilton se hizo fuerte en Brasil y traslado su racha triunfal a Qatar y Arabia Saudita en un incómodo circuito callejero, inoportunamente alistado para el cierre del certamen por la FIA. En conclusión, al llegar la última fecha en Abu Dhabi, Hamilton y Verstappen estaban empatados en puntos, pero con ventaja para el holandés por tener una victoria más (9) que el británico. Todo se preparaba para un mano a mano dramático. A esa altura del año también se sabía que podía pasar cualquier cosa porque la rivalidad en la pista era enorme y se había desbordado varias veces. La FIA había repartido sanciones por todas partes, algunas más o menos acertadas, y habrá que pensar si con estas logró aplacar las aguas o agitarlas.



Definición no apta para cardíacos:



El sábado Verstappen se quedó con la pole. El domingo puso ruedas blandas-rojas largó por adentro pero el Mercedes de Hamilton lo dejó parado y tomó la punta. Quedaban 57 vueltas para el infarto. Verstappen se tiró a superarlo en una curva, pero Hamilton, con toda su mezcla de astucia y experiencia, cortó la pista y volvió a ponerse primero, justificándose en que lo habían dejado sin pista para doblar. La FIA le dio el OK y otra vez Max que tenía que seguirlo. Desde el auto Max se quejaba, desde el equipo trataban de calmarle los nervios y le aconsejaban no perder la concentración para seguir manejando a fondo. Pero Hamilton era imparable y le sacó casi 6 segundos de ventaja. Así entraron a boxes a cambiar ruedas. Hamilton puso neumáticos duros para ya no tener que volver a parar y mantendría la táctica hasta el final. Max puso ruedas medias pero las distancias no se acortaban.

Red Bull empezó dar manotazos desesperados. Mandó a Checo Pérez delante de Hamilton y lo aguantó como pudo algunas vueltas hasta que lo superó. Verstappen se había acercado a 2.3 segundos del líder.

Cuando los ritmos se estabilizaron, salió un Virtual Safety Car y Max Verstappen se va los boxes. Pone duras nuevas. Sabía que quedaban alrededor de 20 giros. Hamilton no entró a cambiar, aun sabiendo que sus neumáticos tenían ya 25 giros encima, pero con Verstappen a 17 segundos. El holandés tenía que limar 1 segundo por vuelta para alcanzarlo: parecía imposible.
Faltando 10 vueltas Hamilton llevaba 12.3 segundos sobre Verstappen y las cosas parecían juzgadas.


La mano del destino:



Mik Schumacher pelea con Nicholas Latifi que se sale de pista y se pega contra el guard rail y queda cruzado en la pista. Es la vuelta 54 y el control de carrera saca obligadamente el Pace Car. Las grúas sacan el auto, los asistentes los desperdicios en la pista. Verstappen, ahora sí, puede acercarse a Hamilton y borrar la diferencia, pero quedaban 5 rezagados entre líder y escolta. Max entró a boxes y puso rueda rápida. Hamilton nuevamente se abstuvo de cambiar. El relanzamiento era inminente y no había definiciones sobre los coches que obstaculizaban la lucha. Casi al mismo tiempo que el auto con las luces en el techo se abría para dejar paso a la aceleración en la última vuelta, Verstappen recibió el permiso lógico para superar los rezagados y fue por Hamilton. Pasaron pegados por la recta principal, tomaron las curvas para retomar y en la contra recta el Red Bull se abrió, salió de la línea de Hamilton y lo pasó por adentro, limpito, sin lugar a reclamos, por adentro. El inglés tendría un último tiro para retomar el liderazgo, pero el neerlandés defendió muy bien su posición y le impidió superarlo.




Un título merecido:



Tenía que ser para Verstappen y fue para él, ganando como campeón, viendo antes que nadie la bandera a cuadros. Justo por lo hecho en la primera parte del año, por su arrojo, por no perder la calma cuando parecía que nuevamente se desbordaba y porque se atrevió a arriesgar en esos cambios de neumáticos frente a una curiosa pasividad de Mercedes y Hamilton, que, a la vista de los resultados, pareció una estrategia equivocada.


La temporada 2021 de la Formula 1 quedará en el recuerdo por las alternativas cambiantes en todo el calendario y por su apasionante definición. Fue la lucha del experimentado, el que quería lograr su quinto título consecutivo y octavo de su cosecha, contra el joven novato. La ganó un Verstappen que empieza acumular estadísticas: es el piloto más joven en liderar una vuelta durante un Gran Premio de Fórmula 1, el ganador más joven de un Gran Premio (18 años 7 meses y 15 días en el Gran Premio de España de 2016), el más joven en lograr el récord de vuelta Gran Premio de Brasil de 2016, el piloto más joven en lograr el récord de vuelta en una sesión, esta fue en la tercera práctica libre en el Autódromo Hermanos Rodríguez (México) el 28 de octubre de 2017 y el piloto más joven en competir en la historia de esta categoría, ya que hizo su debut con 17 años y 166 días en el Gran Premio de Australia de 2015 para la Scuderia Toro Rosso, como así también el primer piloto de nacionalidad neerlandesa en subir al primer lugar del podio de F1.


"Estoy sumamente feliz, quiero agradecer a todo el equipo por la confianza. Quiero seguir el resto de mi vida en este equipo. La verdad es que hubo un momento en el que la cosa no tenía buena pinta, pero decidimos tirar hasta el final; lo único seguro es que no dejaríamos de apretar hasta el último momento. Y lo conseguimos" reconoció el campeón que parece estar empezando. De cara a lo que viene una noticia alentadora: Hamilton ya tiene retador y este Verstappen no parece ser producto de un accidente ocasional, sino un rival muy duro que le pondrá pimienta a los próximos años y exigirá mayores esfuerzos de Mercedes y todas las escuderías.



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